jueves, 21 de mayo de 2009


Octavio Paz
Escrito con tinta verde
La tinta verde crea jardines, selvas, prados, follajes donde cantan las letras, palabras que son árboles, frases que son verdes constelaciones. Deja que mis palabras, oh blanca, desciendan y te cubran como una lluvia de hojas a un campo de nieve, como la yedra a la estatua, como la tinta a esta página. Brazos, cintura, cuello, senos, la frente pura como el mar, la nuca de bosque en otoño, los dientes que muerden una brizna de yerba. Tu cuerpo se constela de signos verdes como el cuerpo del árbol de renuevos. No te importe tanta pequeña cicatriz luminosa: mira al cielo y su verde tatuaje de estrellas.



Octavio Paz

Elegía interrumpida
Hoy recuerdo a los muertos de mi casa. Al primer muerto nunca lo olvidamos, aunque muera de rayo, tan aprisa que no alcance la cama ni los óleos. Oigo el bastón que duda en un peldaño, el cuerpo que se afianza en un suspiro, la puerta que se abre, el muerto que entra. De una puerta a morir hay poco espacio y apenas queda tiempo de sentarse, alzar la cara, ver la hora y enterarse: las ocho y cuarto. Hoy recuerdo a los muertos de mi casa. La que murió noche tras noche y era una larga despedida, un tren que nunca parte, su agonía. Codicia de la boca al hilo de un suspiro suspendida, ojos que no se cierran y hacen señas y vagan de la lámpara a mis ojos, fija mirada que se abraza a otra, ajena, que se asfixia en el abrazo y al fin se escapa y ve desde la orilla cómo se hunde y pierde cuerpo el alma y no encuentra unos ojos a que asirse... ¿Y me invitó a morir esa mirada? Quizá morimos sólo porque nadie quiere morirse con nosotros, nadie quiere mirarnos a los ojos. Hoy recuerdo a los muertos de mi casa. Al que se fue por unas horas y nadie sabe en qué silencio entró. De sobremesa, cada noche, la pausa sin color que da al vacío o la frase sin fin que cuelga a medias del hilo de la araña del silencio abren un corredor para el que vuelve: suenan sus pasos, sube, se detiene... Y alguien entre nosotros se levanta y cierra bien la puerta. Pero él, allá del otro lado, insiste. Acecha en cada hueco, en los repliegues, vaga entre los bostezos, las afueras. Aunque cerremos puertas, él insiste. Hoy recuerdo a los muertos de mi casa. Rostros perdidos en mi frente, rostros sin ojos, ojos fijos, vaciados, ¿busco en ellos acaso mi secreto, el dios de sangre que mi sangre mueve, el dios de yelo, el dios que me devora? Su silencio es espejo de mi vida, en mi vida su muerte se prolonga: soy el error final de sus errores. Hoy recuerdo a los muertos de mi casa. El pensamiento disipado, el acto disipado, los nombres esparcidos (lagunas, zonas nulas, hoyos que escarba terca la memoria), la dispersión de los encuentros, el yo, su guiño abstracto, compartido siempre por otro (el mismo) yo, las iras, el deseo y sus máscaras, la víbora enterrada, las lentas erosiones, la espera, el miedo, el acto y su reverso: en mí se obstinan, piden comer el pan, la fruta, el cuerpo, beber el agua que les fue negada. Pero no hay agua ya, todo está seco, no sabe el pan, la fruta amarga, amor domesticado, masticado, en jaulas de barrotes invisibles mono onanista y perra amaestrada, lo que devoras te devora, tu víctima también es tu verdugo. Montón de días muertos, arrugados periódicos, y noches descorchadas y amaneceres, corbata, nudo corredizo: "saluda al sol, araña, no seas rencorosa..." Es un desierto circular el mundo, el cielo está cerrado y el infierno vacío.
CARTA DE CREENCIA

1
Entre la noche y el díahay un territorio indeciso.No es luz ni sombra: es tiempo.Hora, pausa precaria,página que se obscurece,página en la que escribo,despacio, estas palabras. La tardees una brasa que se consume.El día gira y se deshoja.Lima los confines de las cosasun río oscuro. Terco y suavelas arrastra, no sé adónde.La realidad se aleja. Yo escribo:hablo conmigo —hablo contigo.Quisiera hablartecomo hablan ahora,casi borrados por las sombrasel arbolito y el aire;como el agua corriente,soliloquio sonámbulo;como el charco callado,reflector de instantáneos simulacros;como el fuego:lenguas de llama, baile de chispas,cuentos de humo. Hablartecon palabras visibles y palpables,con peso, sabor y olorcomo las cosas. Mientras lo digolas cosas, imperceptiblemente,se desprenden de sí mismasy se fugan hacia otras formas,hacia otros nombres. Me quedanestas palabras: con ellas te hablo.Las palabras son puentes.También son trampas, jaulas, pozos.Yo te hablo: tú no me oyes.No hablo contigo: hablo con una palabra,Esa palabra eres tú, esa palabrate lleva de ti misma a ti misma.La hicimos tú, yo, el destino.La mujer que ereses la mujer a la que hablo:estas palabras son tu espejo,eres tú misma y el eco de tu nombre.Yo también, al hablarte,me vuelvo un murmullo,aire y palabras, un soplo,un fantasma que nace de estas letras.Las palabras son puentes:la sombra de las colinas de Meknes sobre un campo de girasoles estáticoses un golfo violeta.Son las tres de la tarde,tienes nueve años y te has adormecidoentre los brazos frescos de la rubia mimosa.Enamorado de la geometríaun gavilán dibuja un círculo.Tiembla en el horizontela mole cobriza de los cerros.Entre peñascos vertiginososlos cubos blancos de un poblado.Una columna de humo sube del llanoy poco a poco se disipa, aire en el aire,como el canto del muecínque perfora el silencio, asciende y floreceen otro silencio. Sol inmóvil,inmenso espacio de alas abiertas;sobre llanuras de reflejosla sed levanta alminares transparentes.Tú no estás dormida ni despierta:tú flotas en un tiempo sin horas.Un soplo apenas suscitaremotos países de menta y manantiales.Déjate llevar por estas palabrashacia ti misma.
2
Las palabras son inciertasy dicen cosas inciertas.Pero digan esto o aquello, nos dicen.Amor es una palabra equívoca,como todas. No es palabra,dijo el Fundador: es visión,comienzo y coronade la escala de la contemplación—y el florentino: es un accidente—y el otro: no es la virtudpero nace de aquello que es la perfección—y los otros: una fiebre, una dolencia,un combate, un frenesí, un estupor,una quimera. El deseo lo inventa,lo avivan ayunos y laceraciones,los celos lo espolean,la costumbre lo mata. Un don,una condena. Furia, beatitud.Es un nudo: vida y muerte. Una llagaque es rosa de resurrección.Es una palabra: al decirla, nos dice.El amor comienza en el cuerpo¿dónde termina? Si es fantasma,encarna en un cuerpo; si es cuerpo,al tocarlo se disipa. Fatal espejo:la imagen deseada se desvanece,tú te ahogas en tus propios reflejos.Festín de espectros.Aparición: el instante tiene cuerpo y ojos,me mira. Al fin la vida tiene cara y nombre.Amar: hacer de un alma un cuerpo,hacer de un cuerpo un alma,hacer un tú de una presencia. Amar:abrir la puerta prohibida, pasajeque nos lleva al otro lado del tiempo.Instante: reverso de la muerte,nuestra frágil eternidad.Amar es perderse en el tiempo,ser espejo entre espejos. Es idolatría:endiosar una criaturay a lo que es temporal llamar eterno.Todas las formas de carneson hijas del tiempo, simulacros.El tiempo es el mal, el instantees la caída; amar es despeñarse:caer interminablemente, nuestra parejaes nuestro abismo. El abrazo:jeroglífico de la destrucción.Lascivia: máscara de la muerte.Amar: una variación, apenas un momentoen la historia de la célula primigeniay sus divisiones incontables. Ejede la rotación de las generaciones.Invención, transfiguración:la muchacha convertida en fuente,la cabellera en constelación,en isla la mujer dormida. La sangre:música en el ramaje de las venas; el tacto:luz en la noche de los cuerpos. Trasgresiónde la fatalidad natural, bisagraque enlaza destino y libertad, preguntagrabada en la frente del deseo:¿accidente o predestinación?Memoria, cicatriz:— ¿de dónde fuimos arrancados?,memoria: sed de presencia, querenciade la mitad perdida. El Unoes el prisionero de sí mismo, es,solamente es, no tiene memoria,no tiene cicatriz: amar es dos,siempre dos, abrazo y pelea,dos es querer ser uno mismoy ser el otro, la otra; dos no reposa,no está completo nunca, giraen torno a su sombra, buscalo que perdimos al nacer;la cicatriz se abre: fuente de visiones;dos: arco sobre el vacío,puente de vértigos; dos:Espejo de las mutaciones.
3
Amor, isla sin horas,isla rodeada de tiempo, claridadsitiada de noche. Caeres regresar, caer es subir.Amar es tener ojos en las yemas,palpar el nudo en que se anudanquietud y movimiento. El arte de amar¿es arte de morir? Amares morir y revivir y re morir:es la vivacidad. Te quieroporque yo soy mortaly tú lo eres. El placer hiere,la herida florece.En el jardín de las cariciascorté la flor de sangrepara adornar tu pelo.La flor se volvió palabra.La palabra arde en mi memoria.Amor: reconciliación con el Gran todoy con los otros, los diminutos todosinnumerables. Volver al día del comienzo.Al día de hoy.La tarde se ha ido a pique.Lámparas y reflectoresperforan la noche. Yo escribo:hablo contigo: hablo conmigo.Con palabras de agua, llama, aire y tierrainventamos el jardín de las miradas.Miranda y Fernán se miran,interminablemente, en los ojos—hasta petrificarse. Una manera de morircomo las otras. En la alturalas constelaciones escriben siemprela misma palabra; nosotros,aquí abajo, escribimosnuestros nombres mortales. La parejaes pareja porque no tiene Edén.Somos los expulsados del Jardín,estamos condenados a inventarloy cultivar sus flores delirantes,joyas vivas que cortamospara adornar un cuello. Estamos condenadosa dejar el Jardín: delante de nosotrosestá el mundo.
Coda
Tal vez amar es aprendera caminar por este mundo.Aprender a quedarnos quietoscomo el tilo y la encina de la fábula.Aprender a mirar.Tu mirada es sembradora.Plantó un árbol. Yo habloporque tú meces los follajes.



OCTAVIO PAZ (1914-1998)

Ensayista y poeta mexicano. Es uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos. Escritor fecundo. Su obra abarca varios géneros, entre los que sobresalen textos poéticos, el ensayo y traducciones. Colaboró activa y constantemente en el impulso de la cultura a través de la fundación y participación en innumerables revistas, como Taller, Plural y Vuelta. También fungió de profesor, conferencista, periodista y diplomático.No cabe duda que, a través de los años, Paz fue una personalidad polémica. Desde muy temprano dejó las formas poéticas tradicionales para lanzarse a la modernidad. Su obra poética pretende "liberar a la palabra de reglas o propósitos utilitarios" para devolverle su esencia mágica, haciendo uso casi exclusivo del pensamiento y de una rima interna y sutil, algunas veces difícil de captar.En cuanto a sus ensayos, nos encontramos ante una variedad impresionante de temas, sobresaliendo los de asunto antropológico, en particular en lo referente al mexicano, como lo atestigua su obra clásica El laberinto de la soledad. Pero también abundan, especialmente en su poesía, los temas del amor, del erotismo, de la poesía, de lo religioso y de la metafísica del ser. Recibió varios premios literarios, como el del Príncipe de Asturias, el Premio Cervantes y el de Tocqueville. Pero el mayor de todos fue el Premio Novel, en 1990, otorgado como reconocimiento universal a su obra. Fue el primer escritor mexicano en recibirlo, y uno entre los varios concedidos a los autores de la literatura hispánica.

Octavio Paz Lozano (* Ciudad de México, 31 de marzo de 1914 - ídem; 19 de abril de 1998), fue un poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano, premio Nobel de Literatura (1990). Es considerado uno de los más grandes escritores del siglo XX y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos.

Era un escritor prolífico cuya obra abarcó varios géneros, entre los que sobresalieron textos poéticos, el ensayo y traducciones.





Bueno esta es mi foto y aquí estoy con la nena más linda del mundo y también les dejo a mi autor favorito que es Octavio paz lo escogí porque sus poemas me llenan de pasión y sobre todo nos da la visión que es en realidad el mundo entero en especial su poesía es singular y te deja con una sonrisa que no lo puedes imaginar